Me equivoqué, precidi algo mal.
Quien dedique su valioso tiempo a leer esto debe saber que tengo unas, ya casi no tanto, incontenibles ganas de reventarle la cabeza al hijo de puta, rata de gheto, enferrrrrrmo, mierda imbécil, culo roto, desgraciado, pija mocha que me parte el corazon por millonésima vez.
Pero parece que los genes femeninos cumplen su labor y me quedo sufriendo, me quedo como la reverenda pelotuda que parezco ser. No, pero esta vez va a cambiar no me va a lastimar mas. MINGA querida, minga. Abrí lo sojos de una putisima vez i mira que todo esta perdido, mira que nada va a ser lo que fue en algun precioso momento porque ya lo intentaron.
Juntas todas las fuerzas posibles (escasas ya) y te desidís a romperle la cara de alguna manera. Te preparas para decirle : NO QUIERO QUE ME HABLES MAS SORETE CAGADO POR UN CULO PELUDO. But...
Obviamente te pones a rememorar la tarde que pasaron juntos y toda la maravilla de sentimientos preciosos que hizo sentirte dentro. Cómo te acompañó durante un año entero, donde la perfeccion no daba lugar a peleas reales. Pensas en la sonrisa hermosa esa que te derrite, en los ojitos de bebé precioso. Y te gana, te gana porque es mas fuerte que vos. No podes contra tus propios recuerdos inutiles que ya no son mas que eso.
Igual, di un paso importante: El suicidio no es un modo de escape (aún).
Me fui a hacer el papel de idiota, otra vez. A cometerr el peor de los errores.
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